Después de las tocatas, los estiramientos y los ejercicios de contención en la moqueta, por fin salimos a correr a campo abierto. En fila de a tres como es de admirar, todos juntos como un bloque.
Como las aves que vuelven por sus fueros todos lo años, este empieza ahora para nosotros, y como equipo, por fin pisamos es césped. Recien cortado y regado, aún sin pintar. Verde bajo la luz de los focos, con tanta humedad que ayuda a respirarlo.
-Echaba de menos ese olor….
El comentario en medio de las filas nos hace a todos reflexionar, sentirnos dichosos de poder pisar, una vez más, el terreno que nos define, que defendemos y conquistamos cada día de partido, que nos pertenece.

Deja un comentario