Vamos a ello

Espacio para pensar en voz alta de Angel Arias

Doce mas uno

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Otra vez un dígito se ha escapado por la ventana, casi tan irreal como el propio número en sí. Casi tan fascinante como todo lo que ha supuesto. La redención. Necesitaba volver a casa. Volver por un momento a ser una cosa banal, sin sentimiento ni culpabilidad por ello. Un ser inerte, inanimado. Despreciable. Pero…

Otra vez un dígito se ha escapado por la ventana, casi tan irreal como el propio número en sí. Casi tan fascinante como todo lo que ha supuesto. La redención.

Necesitaba volver a casa. Volver por un momento a ser una cosa banal, sin sentimiento ni culpabilidad por ello. Un ser inerte, inanimado. Despreciable.

Pero mientras de nuevo las cifras pasan rozándome, la piel de mi cara deja de notar las marcas que le producen. Mi cuerpo parece más ligero, corro y me escondo por las cartas y mapas de mi imaginación. Y entonces, caigo en ello: ya ha sucedido.

Solo queda ver si, el año que empieza, tendrá algo en que parecerse al que se despidió con tanta bulla.

Alguien dijo una vez que toda predicción supone en sí un error pero, si me lo permitís, diré que este será el año de volver a la amistad.

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