Las noches de lluvia tiene eso, que el cielo tiene ese brillo rojo reflejo de la humanidad, que el aire aquí es más puro ahora que todo mal que flotaba en el ambiente a sido aplacado, y la lluvia, esas gotas de rocío frío al alba, hacen que un abrazo eleve mas si cabe su valía. Además, estas noches también forman parte de esa colección de detalles insignificantes que pueden inspirar a un hombre, que le hacen escribir. Buenas noches.

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