Echo de menos la tristeza. Ya no se que ha pasado con los momentos que eternamente preceden a un llanto.siempre lo dejé ahogado. Es la sonrisa que siempre esconde lo que brilla de mi. Supongo que soy feliz, y
hasta a eso le busco un problema.
Nadie es perfecto, nada es perfecto. A microescala, como dirán los físicos, todo falla. Algo tiene que haber que pueda saltar. Alguna mariposa que le gusten los huracanes empezará a aletear.
Creo que estoy enfocando mal la cuestión. La historia es que me va todo bien… ¿Nostalgia? ¿Desmotivación? Mi problema es que hoy día soy más feliz de lo que siempre había imaginado; que soy joven y ya disfruto de lo que todo el mundo anhela en esta vida. No puede ser que a partir de ahora todo sea ir cuesta abajo, es que necesito nuevas metas. Así de simple. Y mientras aparecen o las encuentro no quiero simplemente dejarme llevar.
He tomado una decisión. Me da igual en que ciudad del mundo sea. Tu solo dime dónde y nos desviviremos en construir un hogar, y si la perfección no existe redefiniremos el concepto de excelencia. Será para nosotros, sólo para nosotros. Así que, por favor, ve eligiendo.
Miro alrededor y solo puedo pedir más tiempo para seguir contemplándonos. Como decía una tarjeta de película: «Nos gusto». Esta vida ya me ha dado todo y más de lo que se podría desear. Soy afortunado.
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