Hoy día te cruzas por la calle con demasiada gente que no sabe lo que quiere, no saben que desean y eso va mucho más allá de lo que sería posible admitir. Gente que estudia y no tiene aspiraciones, pues lo hace por hacer; gente que trabaja sin motivación, por tener con qué quejarse; o gente que no sobresale por que no se atreve a despuntar y deslumbrar. Es como el músico que canta por encargo y nunca sintió sus letras o el deportista de dejó de disfrutar compitiendo.
Nos falta ambición. Y sin embargo, seguimos lanzando puyas a rededor con intención de que no nos superen. ¿Por qué no actuamos? Esos son los peores. Hay quien no para de criticar el mundo que observa sin hacer nada por cambiarlo, incluido un servidor. Da que pensar…

Será que ya nada nos despierta de un salto, que hemos perdido la capacidad de humanos y las aficiones por gusto, ya nadie escribe si no es porque espera vender, nadie ayuda sin esperar recompensa, nadie te dará de comer si no piensa que un día puede sacarte algo…
Deja un comentario